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entendido
Exposición:

Viaje a ningún lugar

El ser humano en general por nuestra naturaleza  mental,  acotamos nuestro universo, nuestra perspectiva de la Vida ensimismados en nuestro acontecer diario, limitando nuestro potencial dando vueltas  y mas vueltas a cualquier cuestión, sin dejar que se manifieste la creatividad preocupados como estamos en analizar, diseccionar, aclarar, resolver o solucionar cualquier cuestión. O el de desear quimeras que no están a nuestro alcance, proyectándonos hacia un futuro inventado o estar rememorando un pasado que ya no existe. Por el contrario imaginar no es malo, siempre y cuando se tenga la premisa de dejar como hipótesis de trabajo las metas que nos propongamos razonables y alcanzables y que no supongan un enconamiento en alcanzar objetivos, pues esto crea estress y traumatismo cuando el objetivo no es alcanzado.
Todo gira al entorno de nuestro pequeño y limitado universo, siendo así, nos separamos de los demás, nos individualizamos al extremo de perder el contacto humano, la sensibilidad de ocupar el  puesto del otro, de ver con otros ojos la conexión que existe en toda manifestación de Vida y por ende entre las personas .
Tomando como ejemplo la naturaleza, nos podremos dar cuenta que todo esta en movimiento continuado, todo esta conectado en equilibrio y en armonía. Claro ese sentimiento de conexión ha desaparecido de nosotros atrapados como estamos en nuestra vorágine mental, en nuestras insatisfacciones y egoísmos.
Dar sentido gráfico a estos sentimientos es la intención en esta exposición fotográfica, evidenciar la aparente soledad en la que se encuentra el ser humano, el que cada uno va a lo suyo, sin darnos cuenta que existe un mundo mas coherente, el de los valores “reales de convivencia”, el de la percepción de que no estamos solos.
Si no somos capaces de “despertar” a ese mundo de la Vida con mayúsculas, el mundo del compartir, del Ser y Estar y de la unión con todo lo que nos rodea, con otro estado de conciencia mas altruista, mas solidario y menos personalista, creo y es mi sentida opinión que “no vamos a ningún lugar”, o sí. Al de la autodestrucción.

Juan L. Franco
Gandia, 4-6-12